Jeraquía de discrepancia y argumentación de Paul Graham

Jeraquía de discrepancia y argumentación de Paul Graham

¿Somos capaces de diferenciar entre un insulto y una argumentación o refutación suficientemente razonada?

¿Podemos establecer una jerarquía de desacuerdos?

De los 6 niveles de jerarquía, los 4 primeros se pueden considerar como falacias, ya sean argumentativas ,

Falacias de errores al generalizar , o formales . Los 2 últimos niveles son realmente argumentaciones

Jeraquía de discrepancia y argumentación de Paul Graham

07/08/2008 El Diablo en los Detalles

Cómo estar en Desacuerdo (original en inglés) por Paul Graham (Marzo 2008)

Imagen de Felino Libertario

 

DH0. Insulto (“Name-calling”).

Esta es una de las formas mas bajas de desacuerdo, y probablemente también, la más común. Todos hemos visto comentarios como:

¡¡¡eres un maricón!!!

Pero es importante darse cuenta que insultos más elaborados tienen tan poco peso como este. Un comentario como

El autor tiene conocimiento muy superficial y es un ególatra.

no es más que una versión pretenciosa de “¡¡¡eres un maricón!!!”

DH1. Ad Hominem.

Un ataque ad hominem no es tan débil como el mero insulto. Incluso puede que tenga un poco de peso. Por ejemplo, si un senador escribe un artículo diciendo que los sueldos de los senadores debería ser incrementados, uno podría responder

Por supuesto que él dice eso. Es un senador.

Esto no refuta el argumento del autor, pero al menos es relevante a la discusión. Sin embargo, todavía es una forma muy débil de desacuerdo. Si hay algo erróneo en el argumento del senador, uno debería decir lo que es; y si no hay nada erróneo, ¿que diferencia hace que él sea senador?

Decir que el autor no tiene la autoridad para escribir sobre un tema es una variante de ad hominem – y una forma particularmente inútil -, porque las buenas ideas frecuentemente se originan en gente que viene de otros campos. La pregunta es si el autor tiene razón o no. Si la falta de autoridad le hizo cometer errores, habrá que apuntar cuáles son. Y si no lo hizo, entonces no hay problema.

DH2. Respondiendo al Tono.

En el siguiente nivel comenzamos a ver respuestas a lo que se ha escrito en vez de al escritor. La forma más baja de estos niveles de estar en desacuerdo con el tono del autor, p.e.

No puedo creer que el autor desestime el Diseño Inteligente en una forma tan poco responsable.

Aunque es mejor que atacar al autor, esta es todavía una forma muy débil de desacuerdo. Importa mucho más si el autor tiene razón o no, que cuál es su tono. Especialmente porque el tono es muy difícil de juzgar. Alguien que tiene un problema con algún tema puede ofenderse por el tono que otros lectores pueden encontrar neutral.

Así que si lo peor que uno puede decir sobre algo es criticar su tono, uno no está diciendo mucho. ¿Está delirando el autor, pero está en lo correcto? Mejor esto que ser serio pero estár equivocado. Y si el autor no está en lo correcto, menciona en qué.

DH3. Contradicción.

En esta etapa finalmente obtenemos respuestas a lo que se ha dicho, en vez de cómo o quién lo dijo. La forma más baja de respuesta a un argumento es simplemente plantear el caso opuesto, con poca o ninguna evidencia que lo apoye.

Esto es frecuentemente combinado con frases DH2 como

No puedo creer que el autor desestima el Diseño Inteligente en una forma tan irresponsable. El diseño inteligente es una teoría científica legítima.

La contradicción puede tener peso a veces. A veces el mero hecho de ver el caso opuesto de manera explícita es suficiente para ver que es correcto. Pero habitualmente la evidencia ayuda.

DH4. Contraargumento.

En el nivel 4 llegamos a la primera forma de desacuerdo convincente: el contraargumento. Las formas previas pueden ser ignoradas ya que no prueban nada. El contraargumento puede probar algo. El problema es que es difícil saber exactamente qué.

Un contraargumento es contradicción más razonamiento y/o evidencia. Cuando apunta directamente al argumento original, puede ser convincente. Pero desafortunadamente es común que los contraargumentos estén dirigidos a algo ligeramente distinto. Con demasiada frecuencia, dos personas discutiendo apasionadamente sobre algo, de hecho, están discutiendo sobre cosas distintas. A veces incluso están de acuerdo el uno con el otro, pero están tan inmersos en su disputa que no se dan cuenta.

Podría haber una razón legítima para argumentar contra algo ligeramente distinto a lo que el autor original dijo: cuando uno cree que se le escapó lo más importante del tema sobre el que escribió. Pero cuando uno hace eso, debería decirlo explícitamente.

DH5. Refutación.

La forma más convincente de desacuerdo es la refutación. Es también la más rara, porque es la que requiere más esfuerzo. De hecho, la jerarquía de desacuerdo forma una especie de pirámide, ya que mientrás más arriba vas las menos ejemplos encuentras.

Para refutar a alguien uno probablemente tendría que citarlos. Uno tiene que encontrar una “pistola humeante”, un párrafo con el que uno está en desacuerdo y que cree equivocado. Si uno no puede encontrar una cita con la que está en desacuerdo, puede que uno esté en desacuerdo con un espantapájaros.

Aunque en general la refutación requiere citación, la citación no necesariamente implica refutación. Algunos escritores citan parte de cosas con las que están en desacuerdo para dar la impresión de refutación legítima, y después proceden con una respuesta tan baja como DH3 o incluso DH0.

DH6. Refutar el Punto Central.

La fuerza de una refutación depende de qué estás refutando. La forma más poderosa de refutación es refutar el punto central de alguien.

Incluso en formas tan altas como DH5 todavía vemos deshonestidad deliberada, como en el caso cuando alguien busca puntos secundarios de un argumento y los refuta. A veces la intención con la que se hace esto lo convierte mas en una sofisticada forma de ad hominem que una refutación real. Por ejemplo, corregir la gramática de alguien, o insistir en apuntar errores menores en nombres o números. Aunque el argumento opuesto depende de esas cosas, el único propósito de corregirlos es desacreditar al oponente.

Refutar algo de verdad requiere que uno refute el punto centrar, o al menos uno de ellos. Y eso significa que uno tiene que comprometerse explicitamente a cuál es el punto central. Por lo tanto, una refutación realmente efectiva sería algo como

El punto principal del autor parece ser x. Como el dice:

<cita del artículo original>

Pero esto esta equivocado por las siguientes razones….

La cita que uno destaca como errada no necesita ser el punto principal del autor. Es suficiente con refutar algo en lo que este punto se base.

Qué Significa

Ahora tenemos una forma de clasificar las formas de desacuerdo. ¿Para qué sirve? Una cosa que la jerarquía de desacuerdo no nos da es una forma de elegir un ganador. Una respuesta DH6 puede ser completamente errada.

Pero aunque niveles DH no establecen un límite mínimo sobre cuán convincente es una respuesta, si establecen un límite máximo. Una respuesta DH6 puede ser poco convincente, pero una DH2 o más baja siempre es poco convincente.

La ventaja más obvia de clasificar las formas de desacuerdo es que ayudará a la gente a evaluar lo que leen. En particular, los ayudará a ver rápidamente los argumentos más deshonestos intelectualmente. Un orador elocuente puede dar la impresión de vencer a un oponente meramente usando palabras enérgicas. De hecho esta es probablemente la característica que define a un demagogo. Al darle nombres a las distintas formas de desacuerdo le damos a los lectores críticos una herramienta para ver esos comportamientos demagógicos.

Esas etiquetas también pueden ayudar a otros escritores. La mayoría de la deshonestidad intelectual es sin intención. Alguien que está argumentando contra el tono de algo con lo que está en desacuerdo puede creer que realmente está diciendo algo. Dar un par de pasos atrás y ver su posición en la jerarquía de desacuerdos puede inspirarlo a tratar de moverse más arriba a contraargumentar o refutar.

Pero el beneficio más grande de estar en desacuerdo correctamente no es solo que hará que las conversaciones sean mejores, sino que hará más feliz a la gente que las mantienen. Si estudias conversaciones, encontrarás que hay mucha más crueldad en DH1 que más arriba en DH6. Tú no tienes que ser cruel, cuando tienes algo real que decir. De hecho, no quieres ser cruel. Si tienes algo real que decir, el ser cruel se convierte en un obstáculo.

Si moverse más arriba en la jerarquía hace que la gente sea menos cruel, eso hará que la mayoría de ellos también sean más felices. La mayoría de la gente no disfruta ser cruel; lo hacen porque no pueden evitarlo.

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