El bien común para todos es uno de los lemas más viciados de la historia

El bien común para todos es uno de los lemas más viciados de la historia

El bien común es un concepto trampa, es un precepto colectivista, forma parte del marxismo cultural que nos atenazada.

El tan deseado bien común no se alcanza por la cantidad de beneficiados en relación a la cantidad de perjudicados, sencillamente no se alcanza.

Se pueden alcanzar diferentes niveles de bienes individuales, cada uno de ellos en mayor o menor medida, pero la pretensión de que hay un único bien, que es el mismo para todos y que todos participan de él en la misma cantidad, es pura fantasía socialista.

El bienestar individual, solo se puede alcanzar en base a la asignación de derechos individuales claros y bien definidos.

Es curioso que lo primero que los socialistas y en especial los comunistas destruyen es la propiedad privada y los derechos individuales, saben que es la única forma de dominar al pueblo.

El bien común para todos es uno de los lemas más viciados de la historia

Vía Club liberal auténtico 29/06/2016

El mayor bienestar para el mayor número de personas, es uno de los lemas más viciados de toda la humanidad. Este slogan no tiene significación concreta y específica alguna. No hay forma de interpretarlo benévolamente, por el contrario, hay varias maneras en que puede ser utilizados como justificación para las acciones más repulsivas. ¿Cuál es la significación de “el bien” en este slogan? Ninguna, excepto: cualquier cosa que sea buena para la mayoría. ¿Quién, en un caso particular, decide lo que es bueno para la mayoría? ¡¡La mayoría!!
En caso de considerar esto moral, tendrían que aprobarse los siguientes ejemplos, que son aplicaciones exactas de este slogan en la práctica: el 51% de la humanidad esclaviza al restante 49%; 9 caníbales hambrientos se comen al décimo; un populacho fanatizado, asesina a un hombre al que consideran peligroso para la comunidad.
Había 70 millones de alemanes en Alemania y seiscientos mil Judíos. La mayoría de los alemanes apoyaron al gobierno Nazi, que decidó que el mayor bien común se conseguiría mediante la exterminación del grupo más reducido (los Judíos) y arrebatándoles además sus propiedades. A este horror se llegó al poner en práctica el slogan del bien común, demostrando lo depravado que puede llegar a ser algo teóricamente bueno. ¿Podrá decirse que en estos ejemplos la mayoría alcanzó algún bienestar? ¡No! No lo alcanzó. Porque no se determina ese bienestar por la cantidad de beneficiados ni por la cantidad de sacrificados por esa causa.

El bien común nazi

Los que piensan irreflexivamente, creen que este slogan insinúa, vagamente, algo noble y virtuoso, que lleva a los hombres a sacrificarse por la gran mayoría. Si es así; ¿Desearía la mayoría ser virtuosa y sacrificarse por la minoría ? ¿No? Bien, entonces, ¿debe la minoría ser virtuosa y sacrificarse por la mayoría? ¿quién sería en este caso la viciosa?

Los aturdidos suponen que cada hombre que proclama este slogan se ubica de forma desinteresada con la minoría, por estar sacrificada por la mayoría. ¿Por qué lo haría? No hay nada que le obligue a hacerlo. Es más probable que él se adhiera a la mayoría y comience a sacrificar a los otros.
En realidad, lo que el slogan revela, es que no hay posibilidad de elección, excepto robar o ser robado, aniquilar o ser aniquilado. La perversión de este slogan radica en la contradicción de que “El bien” de una mayoría, se debería alcanzar a través del sufrimiento de la minoría; que el beneficio de un hombre depende del sacrificio de otros.

Si aceptamos la doctrina colectivista, de que el hombre existe solamente en consideración a la causa de otros, tendríamos como verdadero, de que cada placer que disfruta (o cada bocado de alimento) es malo e inmoral si otros dos hombres lo desean. Pero con estos fundamentos, los hombres no pueden alimentarse, respirar o amar; (todo esto sería egoísta. ¿Y si dos hombres desean a su esposa?). Bajo tales condiciones, no pueden vivir juntos, y la situación terminará con la mutua exterminación.

Los derechos individuales

Solamente en base de los derechos individuales, puede todo bienestar privado o público ser definido y ejecutado. Solamente cuando cada hombre sea libre de existir por su propia voluntad, sin ser sacrificado, ni sacrificar a nadie; únicamente así, el hombre puede trabajar por su prosperidad, decidir y esforzarse por sí mismo. Y la suma total de tales esfuerzos individuales es la única forma universal y posible del bien social. Lo opuesto a : “El mayor bienestar para la mayoría” NO es “El mayor bienestar para la minoría”. Lo opuesto es: el mayor bienestar lo puede lograr cada hombre por su propio y libre esfuerzo.
Si un individualista desea preservar un país libre y su sistema vigente, la más grande contribución que puede hacer es la de desterrar, de una vez por todas, de su pensamiento, de su vocabulario, de su simpatía, el superficial slogan: “El mayor bienestar para la mayoría” Rechace todo argumento, opóngase a cualquier proposición si ésta tiene para su justificación el slogan del bien común. Esto es una trampa. Es un precepto esencialmente colectivista. No puede aceptarlo y seguirse llamando individualista. Escoja, es el uno o es el otro.

                         Ayn Rand

 

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