Falacias argumentativas

Falacias argumentativas

Las falacias son razonamientos erróneos o falsos, puede incurrirse en ellos por ignorancia o voluntariamente, como un modo de convencer mediante la razón.

Todas las falacias son razonamientos que vulneran alguna regla lógica.

Las falacias pueden clasificarse de la siguiente manera:

1. A- Descalificación:

Desacreditar un argumento, descalificando a la persona que lo formula

    A.1.Ataque personal directo (Ad Hominem-Ofensivo): 

Es descalificar la personalidad o cualquier rasgo distintivo del oponente.

Ejemplo : No debemos escuchar lo que él propone, todos sabemos que es rico.

La pobreza o riqueza de una persona no afecta en nada su credibilidad y no tiene relación alguna con la aceptabilidad de un punto de vista.

Falacia Ad hominem    A.2. Ataque personal indirecto (Circunstancial):

Es descalificar a una persona por la situación especial en la que se encuentra.

Ejemplo: Es lógico que va a estar en desacuerdo con que se elimine la participación de los alumnos en el directorio del colegio, si es un alumno.

Lo que se hace aquí es argumentar apoyándose en las condiciones en que se encuentra la persona y no en los argumentos que da en defensa de su punto de vista. Siempre es posible que alguien tenga “intereses creados”, pero para evaluar una argumentación debemos centrarnos en la calidad de sus razones y no en otros aspectos imposibles de evaluar objetivamente.

    A.3. Envenenar el pozo:

Con ella descalificamos directamente al oponente, antes de que emita su argumento u opinión, de tal forma que su defensa se vuelve imposible.

No se quiere dejar espacio argumentativo alguno para cuando llegue el contrincante.

Pretende negar que esté calificado para que dé una opinión.

Ejemplo: No debemos aceptar el punto de vista del periodista. Es sabido que los periodistas tergiversan las noticias de acuerdo con la conveniencia del medio al cual representan.

Lo que aquí se señala es que quién sostiene el punto de vista es un “mentiroso”, con lo que anulamos cualquier posibilidad de aceptar lo que se dice. Lo que se hace es atacar a la persona (además basado en una generalización) en vez de mostrar las debilidades de su argumentación.

2. B- Apelar a la ignorancia (ad ignorantiam):

Consiste en defender la verdad o falsedad de un enunciado, basándose en la idea de que nadie ha probado lo contrario.

Ejemplo: Los extraterrestres existen, porque nadie ha probado lo contrario.Falacia Ad Ignorantiam

3. C- Apelar a la autoridad:

Constituye una falacia cuando se tergiversa la intención de las palabras o se cita a un personaje, que no tiene nada que ver con el asunto tratado, o con esa esfera del conocimiento

    C.1 A la autoridad de una persona (ad verecundiam):

Razonamiento o discurso en el que se defiende una conclusión u opinión, no aportando razones, sino apelando a alguna autoridad, a la mayoría o a alguna costumbre.
Es preciso observar que en algunos casos puede ser legítimo recorrer a una autoridad reconocida en el tema,pero no siempre es garantía.

Ejemplo: Según el alcalde, lo mejor para la salud de los ciudadanos, es asfaltar todas las plazas de la ciudad.

Falacia ad verrcundiam

    C.2. Al consenso (ad populum):

Consite en apelar a la opinión de las mayorías.

Ejemplo: La mayoría de las personas está de acuerdo, con un toque de queda para adolescentes, por lo tanto debe ser impuesto legalmente.

El que la mayoría tenga una determinada opinión, no hace que esa opinión sea la más razonable.

Falacia Ad populum

4. D. Apelar a los sentimientos o a las emociones:

En esta falacia se trata de manipular las emociones del oponente, más que usar argumentos válidos para demostrar la validez, o invalidez de los argumentos del contrario.

Dentro de esta falacia se encuentran otras como:

Recurrir a las consecuencias Ejemplo: El jugador hizo lo que pudo, si no, no hubieran ganado, se recurre a la consecuencia positiva para dar prestigio a lo que hizo ése jugador, aunque el resultado pueda haber dependido de múltiples factores. Recurrir al miedo o argumentum in terrorem. No se razona el argumento, solo se usa el miedo a las consecuencias, aunque éstas no tengan que ver con la premisa. Ejemplo: Si no crees en Dios, arderás en el infierno por tu ateismo. Recurrir a la culpa, recurrir al ridículo. Hay mas falacias, en las que las emociones o estados subjetivos de uno o varios individuos, se usan como argumento para demostrar la veracidad o falsedad de una aseveración.

    D.1. Apelar a la misericordia (ad misericordiam):

Se cambian las razones que apoyan la tesis y se apela a la bondad de la persona.

Consiste en apelar a la piedad para lograr el asentimiento cuando se carece de argumentos.

Trata de forzar al adversario jugando con su compasión (o la del público), no para complementar las razones de una opinión, sino para sustituirlas. Ejemplo: Que malvados, el presidente y sus ministros, que no dudaron en aplicar sus recetas, aunque eso hiciera que empeorara la situación de los más pobres. Se recurre a los sentimientos de misericordia con los pobres, que sufren unas medidas que supuestamente les perjudican, aunque puede que no sea así.

    D.2. Falacia del recurso del victimismo:

Esta falacia se usa para mostrarse como una víctima, frente a los argumentos del contrario, desviando la atención y considerando ésos argumentos como ataques personales en lugar de simples argumentos a debatir.

Ejemplo: Pedro siempre me ataca diciendome que miento; puede ser verdad que mientes y por eso Pedro te acusa de ello, pero no es un ataque, es que mientes.

    D.3. Falacia de recurrir al ridículo:

Esta falacia se parece a la falacia «recurrir a las emociones» porque se presentan los argumentos del oponente de modo que estos parezcan ridículos o irrisorios.

Con frecuencia esta falacia es una extensión de un intento por crear una falacia de hombre de paja del argumento actual. Ejemplo: Si la teoría de la evolución fuera cierta, ¡sería como decir que tu abuelo era un gorila!.

En esta falacia se ridiculiza el argumento. No confundir con la falacia de argumentum ad hominem en el que se ataca a la persona para derrumbar su argumento. Tampoco confundir con reductio ad absurdum (reducción al absurdo) o prueba por contradicción, que correctamente construida no es una falacia, sino un argumento lógico que además es usado en matemáticas.

Reducción al absurdo significa encontrar una excepción de alguna premisa que de manera consensuada o probada la haga falsa o absurda.

    D.4. Falacia del Argumentum ad náuseam:

Es un tipo de falacia dirigida a las emociones, en el que las personas creen que una afirmación es más probable que sea cierta, o más probable de ser aceptada como verdad, cuanto más veces ha sido oída.

Esta falacia está dirigida a las emociones, por el hastío o ad náuseam que se genera en las persona, por la repetición continuada de la afirmación, hasta que se hace creíble éste concepto machaconamente explicado, sin llegar a escuchar ningún argumento válido.

De esta manera, un argumentum ad náuseam, es aquel que emplea repetición constante de una afirmación, hasta que los receptores se convencen de esta.

Este tipo de técnica falaz es usada mucho en política, donde sin emplear argumentos, pruebas o evidencias de un hecho, se repite una y otra vez la misma afirmación hasta el convencimiento.

Sin embargo, por mucho más que se repita o más esfuerzo se ponga en hacerlo, esto no hace a la afirmación más real o verdadera. Esta falacia viene de la falsa creencia, de que si alguien dedica tanta energía en la repetición de un mensaje, es porque éste debe ser más veraz que otro, en el que se emplea menos energía para afirmarlo. Véase también el efecto del carro ganador (que una creencia esté ampliamente extendida, no la hace válida) y sesgo de la debilidad y fortaleza (Es la tendencia de las personas a juzgar con mas benevolencia o creer antes los comportamientos y los argumentos de las partes más débiles)

    D.5. Falacia ad odium:

Recurrir al uso del sentimiento de odio hacia un grupo social, étnico, religioso,etc como argumento para ganarse el favor del grupo opuesto

Falacia ad odium

    D.6. Falacia de la empatía:


Una falacia de la empatía, es un argumento falaz que prioriza nuestra valoración subjetiva, sobre la valoración de la realidad y las verdaderas sensaciones de los demás.

Esta falacia asume que, si algo es bueno para mí, entonces debe ser bueno para los demás, sin preguntar.

En su versión más fuerte puede derivar en acciones prejuiciosas cuando se cree que dicha bondad debe ser compartida o impuesta. Al mismo tiempo, si algo es malo para uno mismo entonces también lo será para los demás.

Esta falacia justifica el colonialismo y es la justificación para las imposiciones de creencias o de culturas. Esta falacia en su versión fuerte asume no solo que la nueva creencia es mejor, sino que es necesaria imponerla, puesto que los demás no son capaces de elegirla libremente. En su versión débil, la falacia es solo un caso de generalización apresurada, que al final puede llevar fortuitamente a una conclusión acertada.

Ejemplo: Y Jesús dijo: amarás al prójimo como a ti mismo. Desde la perspectiva de la lógica y considerando que la intención de la frase era crear una regla general de conducta, que mejorara las relaciones entre las personas (entiéndase incrementar el estado de felicidad de todas las partes), la frase es falaz. Primero porque considera que se realizará una buena percepción subjetiva del propio estado, segundo que dicha percepción subjetiva es positiva para los demás y tercero, porque ordena e impone tu propia percepción a los demás, sin llegar a comprobar que esa percepción es aplicable a los demás

Otro ejemplo: Malasia es un gran país. Malasia es así por la cultura y sabiduría del pueblo malayo. Los malayos deberíamos invadir los demás países para librarlos de la pobreza y que disfruten de nuestra cultura.

5. E. Apelar al temor (ad baculum):

Se puede englobar también entre las falacias de apelar a los sentimientos.

Se hacen uso de amenazas o amedrentamientos de forma implícita.

Es un argumento donde la fuerza, coacción o amenaza de fuerza es dada como justificación para una conclusión.

Ejemplo: Creo que nadie estará en desacuerdo conmigo. ¿o piensan que no debo aprobarlos en el examen? Dicho por un profesor, es más una amenaza que un argumento.

Falacia Ad Baculum

6. F. Pregunta Compleja:

Implica formular preguntas que suponen la aceptación de una información previa.

Ejemplo: ¿cómo hace usted para evadir los impuestos? En la pregunta se da por hecho que la persona evade impuestos, sin corroborar que realmente lo hace.

7. G. Accidente y accidente inverso (Non sequitur):

Utilización incorrecta de los modos de razonamientos deductivos e inductivos, las razones dadas para soportar una afirmación son irrelevantes o no relacionadas.

   G1. Regla general para caso particular:

 Obedece a la idea de deducir impropiamente una aplicación de una regla general a un caso particular que no se ajusta a ella.

Ejemplo: Todas las aves tienen plumas. El pingüino no tiene plumas. El pingüino no es ave.

    G.2. Generalización apresurada:

Consiste en utilizar incorrectamente el razonamiento inductivo, enunciando una regla general a partir de las excepciones. Ejemplo: Pedro es un gran conquistador y es tartamudo. Todos los tartamudos son grandes conquistadores.

8. H. Causa falsa (Non causa pro causa):

Razonamiento que a partir de la coincidencia entre dos fenómenos se establece, sin suficiente base, una relación causal: el primero es la causa y el segundo, el efecto.

Clásicamente era conocida con la expresión: “Post hoc, ergo propter hoc” (Después de esto, entonces por causa de esto).

Ejemplo: El cáncer de pulmón se presenta (frecuentemente) en personas que fuman cigarrillos; por lo tanto, fumar cigarrillos es la causa de este cáncer.

9. I. Petición de principios (Petitio principi –tautología- circularidad):

Hay una petición de principio o argumento circular en un razonamiento, en el que la conclusión ya es una premisa o está incluída en una de las premisas

Ejemplo: Para probar falazmente que Pablo dice la verdad, argumentaríamos diciendo que: Cuando Pablo habla no miente y que por tanto, cuando está hablando Pablo, está diciendo la verdad. En una lógica bivalente, con tertium exclusum, premisa y conclusión están afirmando la misma verdad, que no miente o, lo que es lo mismo, que en ambos casos dice la verdad. La falacia es más útil cuando tiene una longitud adecuada como para hacer olvidar al receptor que la conclusión ya fue admitida como premisa.

10. J. Premisa contradictoria (Ignorantio elenchi):

Consiste en probar una cosa diferente de la que se cuestiona.

Por ejemplo, quien no desea entrar en un debate sobre la licitud de un proyecto (que es lo que se discute), puede desviar la atención hacia la utilidad (que no discute nadie).

La resume bien el dicho: ¿De dónde vienes? Manzanas traigo.

  — El secuestro es un crimen horrendo.

  — Sin duda, pero aquí lo que se discute es si el acusado lo cometió o no.

J.1. Tu quoque

Tu quoque (en latín ‘tu también’), es un tipo específico de ignoratio elenchi, porque se basa en que la premisa o consejo presentado por una persona es falsa, porque esta misma persona no la sigue.

Ejemplo: Thomas Jefferson decía que la esclavitud estaba mal. Sin embargo, él mismo tenía esclavos. Por lo tanto se deduce que su afirmación es errónea y la esclavitud debe estar bien.

11. K. Equivoco:

Consiste en utilizar una palabra o frase con distintos sentidos dentro de un mismo razonamiento, lo que genera obviamente conclusiones falsas.

Ejemplo: La muerte es el fin (término) de la vida, por lo tanto, toda vida debe tener como fin (objetivo) la muerte.

12. L. Ambigüedad (Anfibología):

Aparece cuando se argumenta a partir de premisas cuya formulación es ambigua o confusa, debido a una redacción descuidada.

La premisa es falsa en un sentido y en otro no.

Esto ocurre especialmente en los titulares de los diarios, donde por razones de estilo o para lograr mayor sensacionalismo, se incurre en ambigüedades como:”abuelita asesina delincuente”.

13. M. Falsa analogía:

Comparar situaciones diferentes como si se tratara de la misma.

Ejemplo: ¿por qué los estudiantes no podemos consultar los libros mientras hacemos los examenes? Los médicos consultan sus libros para recetar algún medicamento y los abogados, las leyes para preparar sus defensas.

Otras falacias

 14. N. Falacia del hombre de paja (argumentum ad logicam):

Es una falacia lógica basada en la confusión de la posición del oponente.

Generar un «hombre de paja» es crear una posición fácil de refutar y luego atribuir esa posición al oponente para destrozarlo.

En realidad el argumento real del oponente no es refutado sino el argumento ficticio que se ha creado.

El nombre viene de los hombres de paja que se usan para entrenar en el combate y que son fáciles de abatir. Es decir, se atacan los flecos o posibles malinterpretaciones que se puedan hacer de la premisa.

Ejemplo: Pedro: Pienso que los niños no deberían correr por calles con mucho tráfico. Juan aprovecha y crea una posición clara de ataque: Yo pienso que sería estúpido encerrar a los niños todo el día sin respirar aire limpio. De esta manera, Juan puede atacar una posición radical y fácil que Pedro nunca quiso dar a entender. La única manera de evitar el hombre de paja es que Pedro lo destruya antes que Juan o poner en evidencia la intención de Juan de crearlo para confundir.

Falacia del hombre de paja

15. O. Falacia del silencio (Argumentum ad silentio o argumento dirigido al silencio):

Consiste en considerar que el silencio de un ponente o interlocutor sobre un asunto concreto prueba o sugiere que el ponente es un ignorante sobre asunto o tiene un motivo para mantenerse en silencio respecto a ese asunto concreto.

En relación con esta falacia, es necesario hacer referencia a la doctrina jurídico-procesal llamada «de los actos propios», por la cual, en una de sus aplicaciones más frecuentes, si una de las partes en un proceso no alega cierto hecho, dato, prueba o argumento disponiendo de trámite para hacerlo, se presumirá que carece del mismo.

Por tanto, aunque lógicamente el argumentum a silentio o ex silentio es una falacia, porque el silencio de un interlocutor no puede tomarse como prueba de certidumbre de lo dicho por un interlocutor contrario, en el terreno de la pura retórica puede ser un indicio de falta de argumentos o de falta de capacidad para contrarrestar dialécticamente los argumentos expuestos por la adversa.

Esta presunción se realiza en el terreno jurídico, por ser este un terreno subjetivo marcado por leyes, que están hechas para que la mayoría pueda quedar satisfecha. Y esto es así porque la mayoría posee el prejuicio de que el silencio de un interlocutor implica la falta de argumentos o un motivo particular para tenerlo y también porque el que rompe el estado de normalidad tiene la obligación de probar con argumentos las acusaciones.

Véase también la Falacia de eludir la carga de la prueba, que consiste en asumir que algo es verdad o falso, mediante el simple hecho de no aportar razones que fundamenten la conclusión (silencio), en negarse o en pretender que las aporte el oponente.

16. P. Falacia de la Hipótesis ad hoc :

En filosofía y ciencia, ad hoc significa, con frecuencia, la adición de hipótesis corolarias o ajustes, a una teoría filosófica o científica para salvar la teoría, de ser rechazada o refutada, por sus posibles anomalías y problemas que no fueron anticipados en la manera original.

Véase también falacia del francotirador en el que las consecuencias o el orden lógico que se supone debería preverse se desarrolla después de ver los datos.

Filósofos y científicos se comportan de manera escéptica ante las teorías que continuamente y de manera poco elegante realizan ajustes ad hoc o hipótesis ad hoc, ya que estas son, con frecuencia características de teorías seudocientíficas. Gran parte del trabajo científico recae en la modificación de las teorías o hipótesis ya existentes, pero estas modificaciones, se distinguen de las modificaciones ad hoc, en que los nuevos cambios proponen a su vez, nuevos medios o contraejemplos para ser falsificados o refutados.

Es decir, la teoría tendría que cumplir con las nuevas contenciones junto con las anteriores.

17. Q. Falacia del efecto dominó o pendiente deslizante:

Es un tipo de falacia lógica que argumenta que si se realiza un determinado movimiento o acción, en una determinada dirección, esta generará un cascada de eventos uno tras otros, en la misma dirección.

Esta falacia está basada en las falacias de asociación, las falacias de causa simple, las falacias post hoc, ergo propter hoc y sobre todo en la falacia de recurso de probabilidad que conduce a la paranoia.

La falacia consiste en que una vez realizado el primer movimiento en una dirección se continuará inevitablemente en la misma dirección, algo que es probable, pero que no debe considerarse cierto.

Para evitar caer en la falacia se deben aportar argumentos para la conexión entre los sucesos y tener en cuenta que, a medida que se desencadenan más sucesos, la probabilidad de que estos ocurran es siempre menor. Este tipo de argumentación es beneficiosa en demagogia, ya que aprovechando el sesgo de falsa vivencia, consigue despertar la paranoia y el miedo en los receptores.

La probabilidad de un suceso no implica su certeza.

Esta falacia se usa también con la falacia del hombre de paja de la siguiente manera:

1) A sucede

2) B inevitablemente sucederá (se aplica la falacia del efecto dominó)

3) B es un suceso detestable (es un suceso fácilmente defendible al que el locutor no quería llegar)

4) por consiguiente A también es detestable (consecución de la falacia del hombre de paja).

La conexión entre el suceso A y suceso B puede ser falaz o no serlo y depende de si se aportan suficientes argumentos. Véase también teoría del dominó donde se explica que un argumento independiente es necesario para explicar por qué un principio similar al domino es aplicable a las propias circunstancias.

18.R. Falacia de Recurrir a la tradición o (argumentum ad antiquitatem):

Es una falacia lógica típica en la que una tesis es proclamada como correcta, basándose en que ésta ha sido tradicionalmente considerada correcta, durante mucho tiempo.

Ejemplo: Esto es correcto porque siempre se ha hecho de esta manera.

Este argumento hace dos suposiciones:

1) que la antigua manera de pensar fue probada como correcta cuando se introdujo, (lo cual puede ser falso, ya que la tradición puede estar basada en fundamentos incorrectos)

2) las razones que probaron este argumento en el pasado, son actualmente vigentes para hoy.Si las circunstancias han cambiado esto puede ser falso.

Por otro lado, esta falacia también asume que mantener el statu quó es preferible o deseable, ante la posibilidad de un cambio, lo cual puede ser también incorrecto. Ejemplo: En Navidad siempre hemos traído a casa árboles arrancados del bosque, ¿por qué ahora tendremos que comprar uno de plástico?

Falacia ad antiquitatem

19.S. Falacia de acentuación:

Se trata de una de las falacias lingüísticas reconocidas por Aristóteles y que era usada por el Oráculo de Delfos.

La falacia se construye al realizar una proposición que contiene una parte afirmando o concordando con un tema, y otra parte con una objeción o condición.

En función de dónde se aplique la fuerza de acentuación se denotará más o menos importancia en un sentido u otro.

De esta manera se puede crear una ambigüedad en el sentido de la interpretación. Este tipo de engaño o falacia así como las verdades a medias se da con mucha frecuencia en política ya que permite al político retractarse de lo dicho si las cosas salen mal.

Ejemplo: Un periodista le pregunta a un miembro del congreso, acerca de si éste está de acuerdo con el nuevo sistema de misiles del presidente; el congresista responde: «Estoy a favor de un sistema de defensa de misiles, que efectivamente defienda a nuestro país». Si le da énfasis a la palabra favor, estará de acuerdo con el presidente, pero si da énfasis a las palabras, que efectivamente defienda significará, que no se está de acuerdo con el sistema de misiles del presidente. Ejemplo: Me gustas mucho, cuando estás de buen humor o estoy de acuerdo con un sistema de votación que sea justo y claro.

20.T. Falacia de la verdad a medias:

Las verdades a medias son frases engañosas y falsas, que incluyen algún elemento de verdad.

Las frases pueden ser parcialmente verdad, la frase pueden ser incluso verdad, pero no toda la verdad del conjunto, lo que produce un engaño provocado por omisión.

Pueden incluir algunos elementos engañosos como signos de puntuación, especialmente si se intenta engañar, evadir la culpa o malinterpretar la verdad.

El propósito de las medias verdades o verdades a medias es hacer parecer algo que solo es una creencia como un conocimiento o verdad absoluta. De acuerdo con la teoría de conocimiento de creencia de verdad justificada, o teoría de la justificación, para saber si una determinada proposición es verdadera, uno debe no solo creer en la verdadera e importante proposición, sino también debe tener una buena razón o argumentos para hacerlo.

Una verdad a medias embauca al receptor presentando algo que es creíble y usando esos aspectos de la idea, que pueden ser demostrados verdaderos, como buena razón para creer que la idea o declaración entera es verdadera. Una persona engañada por una verdad a medias podrá considerar la proposición o declaración como una verdad absoluta y actuar en consecuencia. En política, las verdades a medias son una parte integral de las democracias representativas o parlamentarias. La reputación de un candidato político podrá ser irremediablemente dañada si él o ella es expuesto como mentiroso, así un complejo estilo de lenguaje ha evolucionado para minimizar las probabilidades de que ocurra esto. Si alguien no ha dicho algo, entonces ellos no podrán acusarlo de mentir. En consecuencia los políticos se han convertido en un conjunto, en el que las medias verdades abundan y son esperadas, dañando la credibilidad del conjunto.

Ejemplo: «El sol se pone por el oeste». Esta es una verdad a medias porque aunque en la mayor parte del mundo esto es así no ocurre en los polos en los que durante unos meses el sol ni siquiera llega a ponerse. De hecho, el Sol ni siquiera se pone, porque no es el que se mueve sino que es el movimiento rotatorio de la Tierra el que produce este efecto. Por eso, si se tratara como una verdad absoluta digamos para navegación podría ocurrir un desastre.

21.T. Falacia del falso dilema o falsa dicotomía o falsa bifurcación:

Implica una situación en la cual solo dos puntos de vista son sopesados como las únicas opciones, cuando, en realidad, existen una o más opciones que no han sido consideradas.

Las dos alternativas presentadas suelen ser, aunque no siempre, los puntos extremos del espectro de ideas.

En lugar de esta extrema simplificación y pensamiento deseado, sería más apropiado considerar todo el espectro de opciones como en la lógica difusa.

22.U. Falacia del punto medio o falacia del compromiso o falacia de la moderación:

Se genera al asumir que la conclusión más valida o certera, es la que se encuentra siempre como compromiso entre dos puntos de vista extremos.

La falacia se produce porque la verdad o certeza de idoneidad se basa no en los argumentos sino en premisas subjetivas (se subjetiviza la verdad o mentira de un hecho) de qué es lo que se ha considerado como extremo y qué se considere como punto medio y que se considere que éste es siempre cierto. Es posible que lo considerado como extremo es en realidad el hecho cierto. Esta falacia viene del hecho de que con frecuencia una posición intermedia o moderada suele ser correcta.

Ejemplo: «Algunas personas creen que Dios es poderoso y que todo lo sabe. Otras creen que Dios no existe. Parece ser razonable aceptar un término medio. Es decir, probablemente Dios exista pero no es siempre el más poderoso, el total omnisciente, ni el más bueno» o «La Tierra está hecha principalmente de roca, y Júpiter de gases, así que Marte debe estar hecho de agua» o «Quiero vender un ordenador por 500 €, pero en eBay me ofrecen 1 €, así que deberé venderlo por 250 €» o «Las mujeres en Occidente no están obligadas a llevar burka, en cambio las mujeres en Oriente están obligadas a llevar el burka, por tanto, las mujeres de todo el mundo se las debería obligar a llevar pañuelo». Esta conclusión es falaz.

23.V. Falacia del recurso de probabilidad o apelar a la probabilidad:

Es una falacia lógica que asume que porque algo es posible o probable, es inevitable que pase. Esta falacia es usada para provocar y promover la paranoia.

Ejemplo: Hay muchos hackers que usan Internet. Por consiguiente, si usas internet sin un cortafuegos es inevitable que tarde o temprano seas intervenido. La idea lógica que hay detrás de esta falacia, es que ya que la probabilidad es muy alta, es mejor actuar como si ésta fuera verdad. El hecho de que algo sea probable de ocurrir, no es un argumento para atestiguar o verificar que ha pasado.

24.W.Falacia de dos errores hacen un acierto:

Es una falacia lógica que ocurre cuando se asume que, si un error es cometido, otro error podrá cancelarlo.

La falsedad o equivocación en un comentario o acción no hace más necesario, loable o racionalmente prudencial realizar otro acto equivocado en represalia.

Este tipo de falacia se reproduce en la ley de talión o en el ojo por ojo. Es debida a varios sesgos como sesgo de simetría, fenómeno del mundo justo.

El problema no reside en saber qué se considera error, o si se considera un error y un acierto la represalia. La falacia no está en la definición de las dos acciones iniciales sino en considerar que el resultado está definitivamente, por cancelación, ligado a un acierto o a un error.

La idea de que un error es cancelado por otro, viene de la semejanza o ilusión de serie que existe con las leyes físicas, donde una fuerza en una dirección, genera otra fuerza simétrica, de igual magnitud, pero en dirección opuesta. Sin embargo, la ley no se pronuncia sobre el acierto de la fuerza en un sentido y del otro, es decir, no se pronuncia sobre la idoneidad o finalidad de este comportamiento. Es decir, en física esto no se puede cambiar, pero en los comportamientos sí, y si una reacción diferente conduce a una mejor consecución de acontecimientos, esta debería tomarse.

De esta manera muchos pueden encontrar argumentos para justificar, que en defensa propia, uno puede responder con violencia a la violencia, pero no podrán ligar un resultado positivo debido solo a una cancelación de efectos. Es más, en la guerra fría, la amenaza nuclear en represalia a otra amenaza nuclear fue usada y aunque evitó la guerra, creó una escalada armamentística.

Es decir, ligar el resultado a un acierto debe hacerse con mas argumentos que la pura cancelación de dos efectos nocivos. De otra manera, se pueden entrar en ciclos de violencia, acumulación de armas, escalada de desconfianza, y otros errores en incremento, cuando la otra parte usa la misma lógica.

Ejemplo:Juan: Llamé a mi jefe y le llamé idiota. Puedo volver a llamar y llamarle idiota pero diciendo que soy Susana. Aunque el segundo hecho perjudicial puede aparentemente cancelar mi primer error, no se puede asumir un acierto y salir sin problemas del atolladero. Se podría hacer lo correcto y disculparse y quizás el resultado hubiera sido también acertado. La cuestión es que, tanto lo uno como lo otro, no liga a un resultado si no hay argumentos que lo apoyen como la personalidad de tu jefe, confianza con él y otros argumentos.

25.X. Falacia del costo irrecuperable o falacia de la concordia:

Esta falacia se produce cuando alguien realiza una inversión que parece ser no rentable y razona de la siguiente manera: «No puedo parar ahora, de otra manera lo que he invertido hasta el momento se perderá».

Esto es verdad, por supuesto, pero irrelevante para la decisión de si uno debe continuar invirtiendo en el proyecto.

Es decir, los argumentos para seguir invirtiendo en el proyecto no se deben basar en el miedo a la pérdida de lo invertido sino en las expectativas de funcionamiento del proyecto ambas cosas totalmente independientes.

Si no hay esperanza de ningún éxito para la inversión, entonces, el hecho de que uno haya ya metido un montón de dinero y esfuerzo, no justifica tener que seguir perdiéndolo, para no afrontar el error inicial. Esto se da en las personas que no saben o pueden claudicar, por el prejuicio existente de que, si se pone toda la energía en algo serán capaces de vencerlo.

Sin embargo, siempre puede haber un factor desconocido o variable desconocida que podría llevarles al fracaso indefinidamente o irremediablemente. Esta falacia se constata en que estas personas creen ser capaces siempre de aprender o hallar este factor cuando la operación lógica sería parar y una vez aprendido comenzar.

Continuar invirtiendo en un proyecto que no funciona, no depende de lo invertido, sino de la esperanza o estimación de éxito justificada o de la importancia del mismo, para otros factores independientemente de los resultados a corto plazo.

Ejemplo: Todos sabemos que vamos a morir. Luchar por la supervivencia tiene sentido aunque inevitablemente se fracase. La supervivencia es importante para otros objetivos secundarios como la reproducción, la superación, aprendizaje y otros valores que subjetivamente consideremos secundarios y que no tengan que ver necesariamente con la propia supervivencia pero que dependan directamente de ésta.

Ejemplo: Supongamos que una relación no funciona y que es evidente que dicha relación es considerada temporal. La inversión en esta relación podría estar justificada por los objetivos o beneficios secundarios que pueda generar. El límite o punto en el que es considerado necesario abandonar, puede estar para algunos, en el momento en el que se debe poner más energía de la necesaria, para obtener los beneficios por otros cauces. O en una situación optimista, cuando los beneficios disminuyan a partir de cierta barrera, considerada mínima para el proyecto.

La cuestión es que muchos caen en la falacia y persisten en una relación o proyecto incluso cuando no reporta beneficio alguno, por el simple hecho de que ya han invertido toda su vida o todos sus fondos en él, y ésta fuera una razón lógica para seguir haciéndolo.

26.Y. Falacia del argumento del precio o recurrir al dinero:

La falacia del argumento del precio se produce cuando se supone, que si algo cuesta una gran cantidad de dinero, entonces debe ser mejor.

También se da si se supone, que si alguien tiene una gran cantidad de dinero, entonces será también una mejor persona, en alguna otra faceta.

Véase efecto halo y argumentum ad crumenaem. Ejemplo: Puede ser que este producto tenga mejores características, pero este otro es más caro y elitista, así que debe ser mejor o el vino de la cosecha del 45 es increíble, cada botella cuesta 3000 euros; ¡no lo puedes ni comparar con el ganador de este año!