¿Cómo estaría ahora España con un sistema electoral distinto?

¿Cómo estaría ahora España con un sistema electoral distinto?

El sistema electoral español es tan bueno o tan malo como el que tienen otros países, si alguien quiere cambiarlo que explique por que otro sistema quiere sustituirlo.

Plantear un problema de falta de democracia de nuestro sistema actual es simplemente no conocer cómo funcionan los sistemas alternativos.

Todos dan cierta ventaja a los partidos mayoritarios, todos tienen votos que se pierden tras hacer los ajustes estadísticos, todos tienen pros y contras para los partidos minoritarios, en resumen, todos son perfectamente legítimos, solo hay que elegir uno y otro.

Cuestionar la legitimidad de una democracia por su sistema electoral, es propio de quienes quieren obtener ventaja con el cambio del sistema electoral

¿Cómo estaría ahora España con un sistema electoral distinto?

Leticia Núñez 02/01/2016
Las pasadas elecciones generales alumbraron una aritmética diabólica en la que ninguna mayoría de gobierno es posible. Aunque el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, pueda presumir de que obtuvo más votos que nadie, la amarga victoria que cosechó el pasado 20 de diciembre ha provocado que ya haya quienes piensen que quizá con otro sistema electoral ahora España no viviría tal terremoto político. ¿Cómo serían los resultados con un método distinto a la ley d’Hondt?

Estados Unidos

“Si tuviéramos el modelo de Estados Unidos, Rajoy se habría acostado presidente la misma noche del domingo y por un margen muy cómodo”. Así lo asegura un análisis de esglobal, la heredera de la revista Foreign Policy, editada por la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (FRIDE), que equipara los estados americanos a nuestras comunidades autónomas y los 538 votos del Electoral College a los 350 escaños que tiene el Congreso de los Diputados.

Cada estado americano tiene asignado un número de “puntos” según su población y el candidato que gane en cada uno de ellos se lleva todos los puntos de ese estado, aunque sólo se imponga por un voto. Los 50 estados suman 538 votos electorales, de modo que quien gana 270 o más, es el ganador, al margen de si como sucedió en el año 2000 George W. Bush llegó a la Casa Blanca pese a tener 540.000 votos menos que Al Gore. “El problema evidente de este sistema es que no es del todo democrático. Un candidato puede sacar más votos que sus rivales y, sin embargo, no ser elegido; lo que importa es que gane los estados que necesita”, subraya el análisis.

Si nuestro país eligiera presidente ‘a la americana’, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, habría ganado Andalucía y Extremadura. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, habría conquistado País Vasco y Cataluña (donde se presentó en confluencia con En Comú Podem), mientras que Ciudadanos, con Albert Rivera al frente, no sumaría ninguna comunidad a su casillero ya que no fue la fuerza más votada en ninguna comunidad autónoma. Rajoy se llevaría el resto. En definitiva, el PP habría arrasado con 214 votos frente a los 71 del PSOE y a los 65 de Podemos.

¿Y si España fuera Francia?

En tal caso, ahora mismo estaríamos de nuevo en campaña. Teniendo en cuenta que su Constitución establece que el presidente sea elegido por mayoría absoluta y que el pasado 20 de diciembre nadie lo consiguió, se debería celebrar una segunda vuelta entre los dos que tuvieron más apoyos. En este caso, Rajoy y Sánchez. La nueva cita con las urnas se celebraría dos semanas después de la primera vuelta. Si España se decantara por el sistema francés, mañana España volvería a votar.

Israel

¿Y si España optara por el modelo de Israel? El análisis de esglobal.org apunta que en tal caso podríamos saber “exactamente” cómo sería el Congreso. En el país que gobierna Benjamín Netanyahu el primer ministro es elegido por mayoría en la Knesset, su Parlamento. Los 120 miembros que lo componen se eligen en una circunscripción única nacional, reflejando la cámara el voto global sin tener en cuenta las regiones. El candidato que logra el 10% de los votos, tiene el 10% de los escaños a excepción de aquellos que no superan la barrera del 3,25% nacional.

Trasladando a España el sistema israelí y teniendo en cuenta que en las elecciones generales hubo alrededor de 25 millones de votos válidos, “a cada partido le correspondería un escaño por cada 71.500 votos conseguidos”. Tras aplicar el umbral israelí del 3,25%, en el caso de España es del 3% y perjudica a los minoritarios, el Congreso daría asiento a PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos y Unidad Popular. En un escenario así, los pactos no necesitarían de tanta aritmética. “Una coalición PSOE-Podemos-Unidad Popular estaría cinco escaños por encima de la mayoría absoluta y podría investir a un nuevo presidente”, señala la publicación, al tiempo que incide en que la escasa distancia entre Sánchez e Iglesias “podría hacer muy dura esa negociación”.

Entre las desventajas del modelo electoral de Israel se señala el elevado umbral de entrada, que hace que un 12% de los votantes no vean representado su voto frente al sistema español “que deja sin voz a menos del 4%”. Con estas bases, ¿habrían repetido alianza ERC y Democracia i Llibertat (nombre elegido por Artur Mas para enterrar en las generales el nombre de la formación de Pujol)?

“Si fuéramos Reino Unido, la mayoría de Rajoy sería aplastante”

Aunque es el sistema electoral más complicado de traducir, según señala esglobal, si cada provincia enviara un sólo representante al Congreso como sucede en los distritos británicos, “la mayoría de Rajoy sería aplastante”. En concreto, 41 contra 13. El sistema de Reino Unido se basa en distritos electorales de unos 60.000 votantes cada uno. En el país hay 650 de estos distritos, cada uno de los cuales elige a su miembro del Parlamento. Básicamente, gana aquel partido que obtenga mayores representantes, elegidos mediante mayoría simple o sistema “de relevos”: gana el que saca más votos. El elegido, tras el nombramiento de la reina, se convierte en primer ministro.

El informe recalca que para implantar este método “habría que trazar un nuevo mapa electoral desde cero”. Proponen dividir el país en distritos electorales de unos 130.000 habitantes y subrayan que es un sistema que favorece el bipartidismo. “Si un partido logra el 40% de los votos del país pero no es el más votado en ningún distrito, se quedaría con cero escaños”.

De momento, con Rajoy volcado en intentar formar una gran coalición, el tiempo ya ha empezado a correr. La incertidumbre es máxima.

http://vozpopuli.com/actualidad/73784-como-estaria-ahora-espana-con-un-sistema-electoral-distinto-si-fuera-eeuu-rajoy-repetiria

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